La digitalización de la Administración Pública, el gran reto del Siglo XXI

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Durante los últimos años con la llegada de las nuevas tecnologías y muy especialmente de la redes sociales, nuestra forma de comunicarnos ha sufrido un profundo cambio: la inmediatez y el lenguaje han formado parte de esta transformación.

La administración pública no ha sido una excepción, aunque hay que reconocer unas peculiaridades propias, que hacen que su adaptación no sólo haya sido lento sino que han desembocado en una idiosincrasia que debemos abordar por los retos que conlleva.

Las nuevas tecnologías en los organismos públicos

La automatización, la informatización y la transformación serán esas etapas por las que tendrían que pasar para llegar a una administración electrónica, según afirman Bellamy y Taylor. Pero no es menos cierto que ni en todos los organismos públicos  se ha conseguido y su implantación se realiza con más lentitud de lo que se desearía.

Se han adoptado diferentes enfoques de informatización pero independientemente del enfoque utilizado, si el centralizado o el descentralizado, de las ventajas o desventajas de cada uno de ellos, si cabe destacar alguna reflexión.

La informatización se percibe por algunos de los empleados de la administración pública, como una amenaza dentro de sus áreas de conocimiento y responsabilidad ya que tendrían que intercambiar datos y recursos que en muchos casos guardan celosamente como parte de su currículum profesional y que les sirve mantener la autonomía del área al que pertenecen, haciéndose a ojos de los políticos necesarios e imprescindibles.

Por otro lado, los políticos muchas veces prefieren cambios pequeños para de esta forma, no soliviantar a unos grupos determinados contra ellos.

Esto nos lleva a otra reflexión; si estamos en una sociedad del conocimiento y las nuevas tecnologías ocupan un lugar importante dentro de ella ¿¿no sería lógico la obligatoriedad de estos empleados de servicios públicos el reciclaje profesional para aplicarla y no resistirse a ella? ¿Se les debería de exigir capacidad de adaptación y no rechazo a esta nueva forma de gestionar desde los distintos canales online?

Sustitución del hombre por máquinas

Es cierto que esto daría a una reflexión más larga, pero si seguimos hablando de empleados y de tecnología siempre se nos  viene a la cabeza aquello de que éstas sustituirían a las personas, ¿pasará lo mismo en este sector? ¿Está el futuro del empleo público en peligro o al menos en seria disminución? Personalmente no lo creo.

Primero porque hay trabajos que forzosamente se necesita a las personas, hablamos por ejemplo de cuerpos de seguridad y por otra porque los puestos no desaparecerán sino que más bien sufrirán una transformación semejante a la aparición de las tecnologías y de las redes sociales siendo los perfiles demandados y sus funciones y tareas muy distintas a las que se venían demandado hasta llegada su aparición.

Principales retos de la Administración pública

Pero más allá de todo esto la Administración pública se enfrenta a una serie de retos:

  • El alto coste de implantación

Se necesitarán muchos recursos para tener sistemas ágiles y rápidos para atender no sólo en su labor diaria, sino también y sobre todo en picos de actividad alta, junto a problemas como interoperabilidad, es decir, aquellas diferencias técnicas que hacen incompatibles la comunicación y como consecuencia no pueden compartir ni información ni otra serie de servicios.

En muchas organizaciones públicas los programas y servicios fueron diseñados para uso interno de un determinado departamento.

¿Es un error mantener esta forma o deberíamos adaptarlas? La respuesta estará para algunos en que servicio concreto se presta, siendo un desacierto para muchos o una gran acierto para otros, el debate está abierto.

  • La brecha digital

No todos tienen acceso a Internet por diferentes motivos, bien por edad, por escaso desarrollo de su país en estas infraestructuras o cualquier otra, por lo que debe de seguir prestando estos servicios en otros canales más tradicionales, ya que de lo contrario, estaríamos quebrantando algo básico como es la igualdad de acceso.

Por otra parte, también nos encontramos con ciudadanos que conociendo las tecnologías, no sabe interactuar con los organismos públicos, o no se fían de hacerlo por esta vía por lo que aún se hace necesario el mantenimiento de esta posibilidad como forma de resolver sus problemas.

Privacidad de datos personales

Importante será el tema de la privacidad y seguridad. Nuestros datos personales circulan en distintas administraciones y en muchas ocasiones entrecruzan información conectándose, esto a priori tiene sus ventajas pero, ¿hasta qué punto están seguros? ¿Invaden nuestra privacidad?.

Y si se externaliza un servicio y deben de tener nuestros datos, ¿hasta qué punto es legal que los cedan? ¿Estaremos protegidos con esta cesión a terceros? ¿Nos deberían preguntar si queremos tal cesión como ocurre en lo privado? Parece que en este caso los organismos públicos tienen una inmunidad que sería como mínimo muy discutida abriendo un interesante debate.

Con estos, entre otros, frentes abiertos y retos por parte de la Administración Pública se podría llegar a pensar que  la implantación de forma electrónica, de manera contundente  y consolidada, parece muy complicada.

Tendremos que estar atentos, pero lo que está claro es que será un esfuerzo por parte de todos los ciudadanos y sobre todo de los poderes públicos que tendrán que realizar un trabajo donde esta nueva forma de servicio y gestión sea transparente donde haya límites y legislación que nos protejan a todos.

Para finalizar, será un trabajo donde esta nueva forma de sociedad, basada en la inmediatez o el golpe de un clic en nuestro teclado, sea una forma de servicio público efectivo y necesario para unos nuevos tiempos que prometen cambiar y cuestionar todas las formas, donde los ciudadanos tienen más voz que nunca y donde hay que escucharlos más que nunca también para mejorar las estructuras de un sistema público que debe corresponderse con el siglo XXI.

 

Manuela Santiago Martindigitalizacion-administracion-publica La digitalización de la Administración Pública, el gran reto del Siglo XXI  manuela-santiago-150x150 La digitalización de la Administración Pública, el gran reto del Siglo XXI  , alumna del Master en Marketing y Comunicación Digital de IMF Business School

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