1.0: INTRODUCCIÓN
Septiembre 18, 2008 12:03 pm Módulo 2: Técnicas de selección de personalI INTRODUCCIÓN
La entrevista es, probablemente, el método más utilizado en la selección de personal, al tiempo que es el elemento que, con frecuencia, tiene más peso en el momento de tomar una decisión respecto a la admisión del candidato.
A pesar de la profusión de su uso, es uno de los instrumentos menos conocidos y peor utilizados de la selección de personal. Esta técnica posee numerosos defensores y detractores, porque por sí misma presenta poca fiabilidad y validez predictiva, pero dependerá su eficacia de la metodología seguida y de las cualidades del entrevistador.
Aunque es cuestionada la validez de la entrevista como método de selección, además de su función selectiva, tiene otras de suma importancia como:
- Verificar la información facilitada anteriormente por el candidato.
- Presentar la organización al candidato.
- Establecer con el candidato una relación personal.
- Darle la oportunidad de resolver algunas dudas respecto a su futuro trabajo.
Hay que tener también en cuenta que no debe utilizarse como único elemento de evaluación, sino que debe acompañarse con otros métodos que completen la información.
En cualquier caso, ocupa un lugar imprescindible dentro de la selección de personal, dado que la entrevista es asequible y utilizable por cualquier persona, al margen de su especialidad o competencias profesionales, convirtiéndose en la técnica de selección de personal por excelencia.
Puede definirse como:
Una situación de interacción dinámica por medio del lenguaje, generalmente entre dos personas (entrevistador y entrevistado), en la que se produce un intercambio de información, opiniones, actitudes, etc., con un propósito definido: recoger datos, informar y motivar.
El objetivo del entrevistador es la evaluación del candidato con relación al puesto a cubrir. Para el entrevistado, el fin es evaluar el puesto y demás circunstancias en función de sus intereses personales.
* Cualidades del entrevistador
El entrevistador es un elemento clave para el éxito de la entrevista, debiendo estar familiarizado con las aptitudes que más corrientemente muestran los individuos y con los rasgos de conducta más comunes.
El entrevistador, además de poseer un conocimiento completo del puesto a ocupar, se debe caracterizar por las siguientes cualidades:
- Espíritu de observación: un detalle, un gesto, una observación, pueden ser un punto de partida para nuevas preguntas, nuevas investigaciones, nuevos descubrimientos en la personalidad del candidato.
- Objetividad: no debe dejarse impresionar por la apariencia, modales o forma de hablar del candidato, lo que no significa que no tenga en cuenta estos aspectos, sino que sepa situarlos en sus justos límites, sin dejar que puedan influir sobre el juicio que se forme del candidato.
- Capacidad de síntesis: le permitirá una visión de conjunto de las cualidades, capacidad y defectos de cada uno de los candidatos, para ponderarlas del modo más correcto.
- Nivel intelectual: no sólo porque un bajo nivel intelectual suele ir unido a la escasa agudeza de juicio, sino también porque tendrá que dialogar en ocasiones con personas de elevado nivel intelectual.
- Madurez y estabilidad emotiva: de forma que el resultado de la entrevista no se vea influido por los propios sentimientos, el estado de ánimo, las circunstancias personales, etc.
- Prudencia y flexibilidad de juicio: las personas con puntos de vista extremistas y rígidos, rechazan a quienes no comparten su forma de pensar, perdiendo objetividad. Por tanto, el entrevistador no debe pretender imponer las propias convicciones aprobando solamente a aquellos cuyas ideas, comportamiento o personalidad sean afines a los propios.
- Capacidad de escucha activa: poniendo atención e interés, intentando comprender el punto de vista del interlocutor y adoptando una actitud positiva.


