3.3: Barreras de la escucha activa
Septiembre 18, 2008 12:02 pm Módulo 2: Técnicas de selección de personalLas personas filtramos o modificamos el sentido de lo que escuchamos en un 70% de las comunicaciones. Cuando se escucha al interlocutor sin prestarle atención, el individuo piensa lo que el otro le quiere decir desde su interpretación, su estado de ánimo, sus juicios y sus circunstancias, lo que generalmente conduce a malentendidos y a ver “las cosas como somos, no tal como son”.
Por tanto, existen barreras en la escucha activa que el entrevistador debe conocer y evitar. Estas barreras pueden venir provocadas por dos motivos:
- Por el uso incorrecto de los procesos mentales.
- Por las diferencias entre emisor y receptor.
* Uso incorrecto de los procesos mentales
- Las distracciones: la capacidad física de escuchar de una persona es de 300-700 palabras por minuto, mientras que la capacidad de expresión es de 120-150 palabras por minuto. Este desfase permite, cuando la persona escucha, que la mente divague, evoque recuerdos, prepare respuestas o simplemente piense en otra cosa. Para que ello no ocurra hay que realizar un esfuerzo adicional.
- El desgaste de energía: el ser humano tiene una tendencia natural a realizar el menor esfuerzo posible. La escucha requiere un esfuerzo de atención personal y una predisposición mental para captar los mensajes.
- La volatilidad: parte de la memoria es volátil. Al escuchar un mensaje, transcurridos unos segundos, parte de él se ha volatilizado. Transcurridas 48 horas, sólo se conserva aproximadamente una cuarta parte del mensaje.
- Los prejuicios y estereotipos: se presta atención a aquello que interesa según los estereotipos personales, dejándose influir por los juicios que se tienen de antemano del emisor o de su mensaje.
- Los sentimientos antes de comenzar a escuchar: ansiedad, agresividad, temor, etc. Durante la entrevista pueden aflorar sentimientos o emociones respecto al interlocutor o su mensaje que pueden actuar como barreras en la escucha.
- La alteración emocional: cuando en una comunicación el entrevistador se siente atacado o manipulado, se produce una perturbación emocional y se desconecta de la escucha, pasando a contraatacar.
- Las barreras intelectuales: fatiga, cansancio intelectual, preocupaciones, etc.
- Las barreras físicas: ruidos en el entorno, falta de iluminación, espacio físico reducido, etc.
- Tratar de memorizar: no se debe tratar de registrar todo lo que el entrevistado dice y tratar de grabarlo en la memoria para después meditarlo. Es mejor ir captando y clasificando las ideas principales.
- Atender falsamente: se atiende con la presencia física, pero no con el intelecto. Se establece un contacto visual con el emisor, se asiente con la cabeza, se expresan gestos cordiales, pero no se están realizando procesos mentales para comprender el mensaje.
* Diferencias entre emisor y receptor
- Diferencias en las percepciones: las diferentes experiencias, actitudes y valores, es decir, los marcos de referencia distintos, determinan la forma como se percibe e interpreta lo que se ve y escucha.
- Diferencias en la interpretación del mensaje: tanto las palabras como los gestos pueden ser interpretados de varias formas, creando una barrera para el entendimiento. Es una propensión a pensar en términos extremos (culpable-inocente, bueno-malo, etc.), pero es difícil captar a veces grados, intensidades o matices del significado, haciendo que el lenguaje conduzca a errores en la comprensión del mensaje.
- Diferencias en autoridad o estatus: las posiciones que ocupan los individuos en la comunicación, también influyen en la calidad de la recepción y emisión de mensajes. En posiciones en las que la autoridad de uno de los participantes está presente, se tiende a ocultar información, no transmitirla clara o lo suficientemente explícita.


